Calidad sobre edad.

EL LADO BRUSCO

Fabricio Brusco

Los malos momentos te pueden llevar a buenos resultados. Si, el mal momento económico que pasaba Chivas, no le permitió que Rodolfo Cota continuara en el Club Deportivo Guadalajara, así como tampoco contratar un portero con experiencia y comprobado en el futbol mexicano. Tuvieron que hacer una apuesta por un joven que ya conocían, y al parecer, la apuesta está dando más resultados que los esperados.

Hace unos meses, Chivas perdió al portero con el que la afición había logrado conectar después de muchos años: Rodolfo Cota; reemplazarlo no era una misión sencilla y menos con el acortado presupuesto que con el que contaba el equipo rojiblanco en el último mercado de pases. A partir de esta situación surgen dos posibilidades, o se le daba la oportunidad a Miguel Jiménez, quien ya había respondido cuando se le habían dado oportunidades, o se buscaba a un portero que fuera una apuesta para el futuro. La directiva terminó apostando por la segunda opción y trajeron a un viejo conocido de la casa: Raúl Gudiño.

Definitivamente no era el mejor momento para debutar en Chivas, el equipo iniciaba su camino por la clausura 2018 sin varias de sus figuras de los campeonatos anteriores; Gudiño tenía la misión de remplazar a una de ellas y eso no pintaba nada sencillo.

Si bien una lesión lo alejó de las canchas durante algunas jornadas, cada vez que a Raúl le había tocado participar había cumplido, sin embargo, este domingo en el clásico nacional no solo cumplió, su actuación fue sobresaliente. Gracias a varias atajadas durante el partido impidió que América le empatara o se fuera por arriba en el marcador.

Todo iba excelente, por más que América le haya empatado el partido, quedaba claro que Gudiño era el factor para que no lo fuera ganando. Todo iba bien, hasta que llegó la última jugada del partido. Balonazo largo de Marchesin, hay un rebote que agarra un jugador de América y cuando este va a patear, Gudiño le comete un penal. Cuando parecía que el mundo se le venía abajo a Chivas, Gudiño apareció una vez más. Atajó el penal y decretó el empate final contra las Águilas.

Gudiño demostró algo muy importante, no existen los momentos para los “jugadores de experiencia”, existen los momentos para los buenos jugadores. Para los jugadores que son capaces de sobreponerse a situaciones adversas tengan la edad que tengan, que son capaces de sobresalir con o a pesar de las actuaciones del equipo. Gudiño demostró que para ser un portero de equipo grande no se necesita edad, experiencia o “madurez”, se necesita calidad.

@bruscofabricio

 

Fabricio Brusco16 Posts

Estudiante de Periodismo apasionado por el fútbol, básquet, rugby y tenis.

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