El derecho a la información y conectividad, que quieren mancillar

Por Israel Quiñones.

Sin duda alguna, la calidad de la información y el derecho de acceso a la misma, se ha visto golpeado por legisladores que mostraron abiertamente sus intereses de grupo. Al mismo tiempo, los marginados digitales en nuestro país, son condenados a seguirlo siendo por tiempo indeterminado, ya que, con un modelo que regula la competencia e incentiva la no inversión, no se puede contar con la capacidad de interconectar a la población de todo el territorio nacional, además, se quiere seguir con la vieja formula mexicana de la comunicación, representada por la televisión, de la cual, la señal abarca más del 92 por ciento del territorio nacional, pero la conectividad digital y el acceso (como derecho) a las Tecnologías de la Información y Comunicación, ha quedado relegada para otro momento no electoral.

Conforme y se sigan acercando los tiempos electorales, los beneficios para los concesionarios de la radiodifusión serán mucho más palpables, puesto que, con una clase política que en su mayoría está sumida en la ignorancia, seguirá dándole preferencia a una “televisión hecha para jodidos”, tal y como en su momento los afirmó Azcárraga Milmo. Sin embargo, el incremento en redes para reforzar la conectividad de la población, queda solamente en una buena intención, ya que, por mencionar un proyecto que es fruto de la reforma en Telecomunicaciones y Radiodifusión, la red compartida, sólo trabajará en Guadalajara, Querétaro, Monterrey y Ciudad de México, excluyendo por completo zonas rurales o municipios con menor desarrollo en infraestructura de redes, pero, estos no representan el capital que las empresas transnacionales del sector buscan y la tele, ya llega a estos lugares sin problemas, ya que, las redes sociales digitales son criticas y horizontales y la televisión, sólo emite.

Los legisladores se convirtieron en feroces defensores de la libertad de expresión de los “comunicadores” que aparecen en pantalla, curiosamente, estos mismos servidores públicos no favorecen la opinión  vertida en las redes sociales y menos, la que no aplaude sus acciones o denuncia las corruptelas de sus correligionarios de partido o de ellos mismos. Empero, la profundidad de la vulnerabilidad de la conectividad en México, nos deja hasta el fondo de América latina, ya que naciones como Brasil o Chile, se encargaron de generar redes para que sus ciudadanos se conectaran a la web, de está manera, las telecomunicaciones fuesen un motor del crecimiento económico, social, cultural, educativo y hasta político; sin embargo, México, prefiere beneficiar a las televisoras que construyen presidentes o candidatos viables a puestos de elección popular.

Es pertinente preguntarnos si el sector de las telecomunicaciones quiere verdaderamente competir o, solamente vivir de lo que el Agente Económico Preponderante y las reglas asimétricas en el sector puedan darles. Puesto que, se supone que el modelo de la interconexión cero, se basaba en que dichas ganancias servirían para el desarrollo de infraestructura y la expansión de las redes, pero, esto no funcionó así y, quizá deberíamos preguntarnos: ¿Las ganancias que obtuvieron compañías como Izzi, AT&T, Telefónica y otras, con la interconexión cero, se invirtió en México o fuera del país? Probablemente, dichos activos ya no se encuentran dentro de México y, fueron destinados a otro tipo de inversión en el exterior, ya que, es notable que la única red que interconecta al país, es la de Teléfonos de México, empresa propietaria de la red en la que todos los involucrados en el sector se quieren colgar.

Es necesario comprender que la interconexión cero, fue declarada inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y, que de forma alevosa y premeditada, las empresas competidoras, exigen que se viole la constitución mexicana para que puedan ser favorecidas con éste principio. Gritan, patalean, se retuercen, pero, ¿es qué ninguna de las compañías tomo precauciones, en caso de que América Móvil ganará el amparo en la SCJN? ¿Estaban tan seguros de que sus presiones mediáticas y cabildeos, serían suficientes para mantener la tarifa de interconexión cero? Como fuera que fue, la realidad es brutal y, con amenazas de aumento en las tarifas para los usuarios de las telecomunicaciones, es como la CANIETI quiere conservar sus ganancias extraídas de dicha tarifa cero de interconexión.

El legislativo no ha realizado intervenciones adecuadas en el sector de las telecomunicaciones y menos, en el de la radiodifusión, sector en el que han acabado premeditadamente con el derecho de las audiencias, han acabado con el derecho de que la sociedad mexicana éste informada con veracidad y objetividad, regalándole a los concesionarios la libertad de autorregularse según su ética e interés y, la historia de los medios de comunicación y la formula mexicana, han demostrado que esto no es posible, ya que, la comercialización de los contenidos es lo más importante para estás empresas. Ya lo dijo en alguna ocasión el hijo del Tigre Azcárraga: “La democracia es un buen negocio”.

El tema político en el sector telecomunicaciones se ha convertido en un factor fundamental para que México continué retrasado a nivel América Latina dentro de éste, puesto que, la separación de la convergencia digital (radiodifusión y telecomunicaciones) va en pro de que ciertas empresas del ramo mantengan su hegemonía a costa del desarrollo del país.

El impacto económico que las telecomunicaciones tienen en la economía nacional llega a ser hasta del 4 por ciento del PIB, según el mismo IFT, pero esto, no ha sido razón para reconsiderar de mejor manera ciertas actitudes que han determinado decisiones que afectan directamente al desarrollo del país y, por supuesto, a su ya casi inexistente industria. Sin embargo, el darle paso abierto a las empresas transnacionales, ha dado pie a la metamorfosis de las telecomunicaciones del país, es decir, que de ha frenado el crecimiento e inversión, así como, la penetración de la banda ancha y, el acceso de una muy buena parte de la población en general.

Pretender que la modificación de la ley no es un reacomodo a modo para los inversionistas extranjeros, así como, para las televisoras, es negar que el IFT no ha cumplido a cabalidad con su labor encomendada por la constitución y, aunque analistas en el sector asociados a la CANIETI se desgarren las vestiduras a favor de sus patrones, no se puede negar que la inversión prometida por entidades como AT&T han quedado cortas; por ejemplo, AT&T prometió una inversión de 7 mil millones de dólares; sin embargo, sólo ha quedado en los 4,400 mdd que invirtió en la compra de IUSACEL y Nextel, elementos que fueron determinantes para su entrada al mercado nacional, pero, la ampliación de la red móvil de este operador no ha pasado más allá de la promesa vertida, ya que, con la reforma en telecomunicaciones, la empresa norteamericana no vio mayor necesidad de invertir, pues, con la desagregación del bucle contemplada en la ley secundaria de la LFTR, así como, la interconexión cero, no tuvo más que, ganar miles de millones de pesos a nivel nacional y el aprovechamiento de este cobro cero en la interconexión con la red del preponderante mexicano para los más de 13 mil millones de minutos de llamadas de larga distancia de Estados Unidos a nuestro país, llamadas que terminan la mayoría de las ocasiones en comunidades rurales y que tienen un costo cero para AT&T, pero sí, un costo operativo para Telmex.

Pareciera que el principal objetivo de Contreras es terminar con la existencia de Telmex y, dejar a Slim con Telcel solamente, así, la red más importante del país quedaría como un gran carrier para la competencia que no invierte, para la competencia que no compite por la preferencia de los clientes, para la competencia que sólo piensa en aprovechar los subsidios privados impuestos por el gobierno e IFT.

@IsraelQDigital

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