Un magistral guardameta chileno, Claudio Bravo, no dejó pasar absolutamente nada durante los 120 minutos de juego, reglamentario y tiempo extra y tampoco en la serie de penales.
Bravo paro los tres tiros al hilo, de Quaresma, Nani y Moutinho, dejando sin posibilidades a la escuadra de Cristiano Ronaldo.
Ahora esperan al otro finalista que se define mañana entre México, que tiene la oportunidad de cobrar la afenta de aquél 7-0 en Copa América, o el joven equipo teutón.






